Nos vamos a Melbourne

El pasado mes de julio viajé durante una semana a Melbourne y Sydney. Digo el mes de julio, pero no os imaginéis un calorcito increíble y un sol de justicia, todo lo contrario pues en Australia es invierno. Además, se añade que cuanto más al sur de Australia, más frío hace, por lo que comparado con la buena temperatura de Brisbane, en Melbourne parecía que estábamos en el Polo Norte.

Hoy os traigo la primera parte de este viaje, Melbourne, donde pasé dos días. Sydney lo dejamos para el próximo post.

Lo primero que os tengo que contar es un detalle muy curioso acerca de los vuelos en Australia. Pues bien, si coges un vuelo nacional, en ningún momento te piden el pasaporte o algún documento que acredite tu identidad. Tampoco te piden billete alguno para entrar dentro del aeropuerto y pasar el arco de seguridad. Resumiendo, si tu familia quiere despedirte en el aeropuerto, puede acompañarte hasta la mismísima puerta de embarque, y por supuesto, podrías volar con un billete a nombre de Pepito Pérez puesto que nadie comprueba tu identidad.

Una vez llegué a Melbourne, nada más bajarme del avión eran las 8 de la mañana y pude comprobar de primera mano el frió que hacía. Pusimos rumbo a conocer la ciudad, pues el check in de los hostales no se puede hacer hasta las 15:00h.

Es una ciudad muy bonita con muchísimos monumentos, edificios y calles preciosas para visitar. Sin embargo, una de las cosas que más me sorprendió es el ritmo frenético que tiene la multicultural ciudad, con muchísima gente corriendo de un lado a otro para cruzar la calle o coger el tranvía. Se parecía más a una ciudad tipo Londres, que a Australia. Contrasta radicalmente con el espíritu relajado australiano que se puede ver en las zonas de costa. Por ello, considero que si viajas a Australia deberías ver mas ciudades a parte de Melbourne para poder entender la cultura de este país.

Nuestro hostal se encontraba a unos 25 minutos andando del centro, relativamente cerca y 50$ la noche (“buen” precio teniendo en cuenta Melbourne). En cuanto a los precios de la ciudad, entiendo que un turista puede encontrar cara la ciudad, puesto que no sabe donde comprar y los sitios turísticos tienen precios muy altos. En mi caso, al llevar viviendo un tiempo en Australia, sé perfectamente en qué supermercados puedes encontrar las cosas más baratas y en cuáles no, por lo que no me resultó caro comparado con Brisbane.

Bueno, una vez hecha un poco la presentación de la ciudad, os dejo con las fotos para que la disfrutéis tanto como yo lo hice.

Flinders Street Station. Increíble estación de tren de las más bonitas que he visto nunca.

Hoiser Lane. Está formado por varias calles repletas de graffitis considerados arte urbano. Es increíble poder pasear por aquí y sentir todo lo que desprenden las significativas pinturas, había hasta una que era una pedida de matrimonio. También tuvimos la suerte de poder ver a algunos artistas pintando.

Parlament of Victoria. La sede del Parlamento desde donde ondea la bandera australiana y la aborigen.

Victoria Library. ¡Esta biblioteca es impresionante! Si viviera en Melbourne creo que iría muchas tardes a estudiar aquí, aunque no se si me lograría concentrar entre tanto turista.

Bathing Boxes. Si buscas en google Melbourne una de las primeras fotos que te salgan serán estas, pues es de lo más famoso de esta ciudad. Según tengo entendido, dentro de estas casetas hay cocinas y se pueden alquilar en verano. Era sorprendente lo bonitas que eran y lo bien cuidadas que estaban, todas parecían recién pintadas, y cada cual con un diseño más bonito. La pena es que yo fui en invierno y la marea estaba muy alta, por lo que era difícil hacer una foto sin que viniera una ola a mojarte. Tendré que volver un verano, seguro.

Matrículas. En Australia puedes pagar por tener una matrícula personalizada, hasta el punto de que te encuentras cosas como esta por la calle. 

Señales australianas. ¿Alguien había visto antes un semáforo tan grande?

Royal Exhibition Building. Como veis todos los edificios eran impresionantes. Según me comenta la Wikipedia, fue el primer edificio de Australia declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2004.

Saint Pauls's Cathedral. Esta catedral anglicana no me diréis que no se da un ligero aire a la Sagrada Familia.

Hostal. Esta era nuestra humilde habitación, un poco pequeñita y con baño compartido, pero por el precio que nos costó era ideal.

¡Espero que os hayan entrado un poco de ganas de ir a visitar esta ciudad! Comentarme que parte os gustaría más visitar, la biblioteca, la playa, la calle de graffitis... ¡Me encantará leeros!

6 Replies to “Nos vamos a Melbourne”

  1. sigue posteando!, me encanta tu blog. Muy útil

    1. ¡Muchas gracias Kuame! 🙂

  2. Te comento que me gustaría visitar toooodo !!! Que pinta más estupenda tiene Melbourne, me gusta un montón. Aunque me quedo para ir de vacaciones con Brisbane !!!
    Besos tostaditosss

    1. ¡Síii, a ti Brisbane te encantaría! Besos 🙂

  3. ¿No visitáste Albert Park? Allí cada año se celebra la primera carrera del mundial de F1 y me toca levantarme a las 4am para poder verla en directo! El cierto es semiurbano, la pista está dentro del propio parque rodeando el lago.. es muy bonito. A ver si vamos un año amiga!

    1. ¡Qué interesante! No lo conocía, ya tengo una excusa para volver a Melbourne y visitarlo. Gracias por tu comentario, Javier. 🙂

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